Graduarse de la universidad es difícil, pero no imposible

Donna Clayton es coordinadora de TBN Salsa Network en Trinity Broadcasting Network (TBN), una red de televisión cristiana internacional. Como latina y persona de fe, la experiencia y la educación de Donna la prepararon para ayudar a lanzar TBN Salsa en 2015. Actualmente es anfitriona de “Faith with Flavor”, que se transmite en TBN Salsa.

La Dra. Andrea Ramírez, es directora ejecutiva de la Coalición de Fe y Educación del NHCLC, se reunió por primera vez con Donna en el programa “Aumentar los estándares” que debutó en TBN Salsa. Recientemente, la Dra. Ramírez invitó a Donna a hablar sobre la educación y el valor de la perseverancia.

Nos conocimos en el Latin Leader Fest cerca de Los Ángeles. ¡Y, Donna, la alegría que trajo a su trabajo fue inspiradora! Usted compartió algunas historias conmigo sobre su trayectoria educativa y la perseverancia que le ayudó a superar esos desafíos. ¿Cuáles fueron los mayores obstáculos que tuvo que superar para obtener su título universitario?

Fui la primera en mi familia en obtener un título universitario. Así que fue un día histórico cuando me gradué de la Universidad Vanguard con una licenciatura en comunicación y periodismo. Encontré dos obstáculos significativos en el camino hacia la graduación de la preparatorio y después de la universidad.

La primera fue el lenguaje. Crecí hablando sólo español, así que comencé la escuela primaria como estudiante principiante de inglés. Pero aprendí rápidamente y después del segundo grado, no estaba obligada a asistir a clases de inglés como segundo idioma (ESL). Hoy me siento orgullosa de poder lidiar con los dos idiomas.

El segundo obstáculo era el dinero. Mi familia era muy pobre —todo un obstáculo al pensar asistir a la universidad. Para poder pagar mi colegiatura y mis otros gastos, trabajé casi 30 horas a la semana mientras asistía a la escuela a tiempo completo. Nadie en mi familia había caminado esta ruta antes, por lo tanto, era algo nuevo para todos nosotros. Me apoyaron emocionalmente incluso cuando no podían ayudar financieramente.

¿Cómo decidiste elegir una universidad cristiana, específicamente Vanguard University?

A los 19 años, nací de nuevo y dediqué mi vida al Señor. Inmediatamente mis deseos comenzaron a cambiar, y yo quería todo lo que Dios tenía para mí. Y para mí, el plan de Dios incluía una educación cristiana para profundizar mi fe. Me sentía como una esponja, ansiosa por absorber todo lo que tenía que ver con mi Salvador.

Aprecio en gran manera la oportunidad que tuve de continuar mi educación. Pero también aprecio la oportunidad de asistir a una universidad cristiana privada, porque todo lo que aprendí durante mis años universitarios permanece conmigo hasta el día de hoy. No puedo enfatizar demasiado las valiosas lecciones espirituales y académicas que aprendí a lo largo de mi educación universitaria.

Aprendí que la fe podía integrarse en todos los ámbitos de la educación. Uno de mis profesores, durante una clase de salud, reveló cómo el cuidado de nuestros cuerpos físicos era una forma de adorar al Señor. Hizo referencia a 1 Corintios 6:19-20 y habló sobre el valor de saber escoger los alimentos más saludables, y esa clase afectó directamente las decisiones sobre la salud que hice como joven adulta y que sigo haciendo hoy.

November
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Christianity Today
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