El llamado del clarín a ser luz

Se hace un llamado para que cada creyentes individualmente y la iglesia se levanten y confronten la oscuridad en cada aspecto de sus vidas.
El llamado del clarín a ser luz
Image: Josh Boot / UpSplash

Mientras el presidente Trump se aproxima a sus primeros cien días en el cargo, hablamos con el Dr. Rdo. Samuel Rodríguez sobre su lectura bíblica en la investidura presidencial y lo que él describe como el llamado del clarín para que cada creyentes individualmente y la iglesia se levanten y confronten la oscuridad en cada aspecto de sus vidas, que es el mensaje de su exitoso libro, Ser luz.

Ya que el Rdo. Rodríguez es el primer pastor evangélico hispano que ha sido invitado a participar en una investidura presidencial, escogió leer sobre el Sermón del Monte, y concluyó con el llamado de Cristo a Sus seguidores para ser la luz del mundo.

Con solounos minutos para hablar en la investidura, ¿qué lo motivó a leer del capítulo cinco de Mateo?

De una manera muy real, vi esta oportunidad, este honor, de ser invitado a ser parte de la plataforma política por excelencia del planeta como un momento distintivo en la historia, para que la Palabra de Dios traspasara el ruido y la confusión y hacer un llamado una vez más a cada creyente para ser luz —en nuestras familias, comunidades, nación y el mundo.

Creo que nuestra nación está al borde de otro Gran Despertamiento. Aunque debemos participar políticamente, debemos hacerlo como un acto de testimonio profético. El cristianismo holístico no sacrifica la verdad en el altar de la conveniencia política. Dios me recalcó de que le recordara a todos lo que Él verdaderamente considera que es la forma de compartir nuestra luz y ser una bendición para tantos que están bajo el manto de la desilusión que se cierne en nuestros días.

Nuestra nación se enfrenta a tantos problemas y amenazas internas y del exterior, y todo pinta un cuadro oscuro. ¿Cómo podemos ser luz en estos tiempos y qué lo llevó a escribir Ser luz?

No podemos negar que vivimos en tiempos oscuros. Como creyentes, es muy fácil perder de vista la verdad de que la batalla en los Estados Unidos no es entre republicanos y demócratas o liberales y conservadores. A pesar de la tentación de involucrarnos en estas disputas sin importancia, sabemos que la verdadera batalla es entre el cielo y el infierno, las tinieblas y la luz.

Hace algún tiempo, estuve predicando, escribiendo y teniendo conversaciones sobre la creciente oscuridad que invade y amenaza nuestra sociedad y cultura. Como tantos de nosotros, vi ataques en un número creciente de frentes. Pero hubo un momento en mi sala cuando Dios cambió mi energía y mi enfoque de criticar la oscuridad —incluso maldecirla— a simplemente encender la luz. Ese cambio fue el génesis de la jornada que me condujo a escribir Ser luz.

Sabemos que Cristo nos llama a ser luz, pero ¿qué implica ser luz?

Ser luz es una frase engañosamente simple, pero contiene una increíble profundidad y riqueza para ser explorada conforme al mandato divino. La primera declaración poderosa la encontramos en Génesis 1:3, cuando Dios dice: “¡Que exista la luz!”. Luego la encontramos en Mateo 5:14, donde Jesús nos dice que somos la luz del mundo. Esto no es una analogía casual.

Cómo nos definimos a nosotros mismos tiene mucho que ver con la forma en que reflejamos a Jesús, la luz del mundo. En una sociedad que quiere definir quiénes somos —ya sea simplemente otra institución religiosa o un anticuado sistema de creencias que ya no es aplicable a un mundo de redes sociales— debemos tener la claridad, la convicción y el valor para levantarnos y declarar que somos la luz del mundo. Somos esa ciudad en una colina.

Cuando exploramos conceptos como refracción, difracción, interferencia y dispersión, estamos más cerca de entender nuestra identidad como personas de luz. Dios siempre empieza encendiendo las luces.

En Ser luz, usted proporciona una jornada de 30 días para los lectores. Descríbanos esa jornada.

En el libro, invito al lector a tomar 30 días para profundizarse en lo que significa ser llamados a reflejar la luz de Dios. Es una oportunidad para descubrir y comprometerse con los pasos prácticos, espirituales, emocionales y relacionales necesarios para responder a Su llamado.

La mayoría de nosotros estamos familiarizados con el qué de ser luz. Quería exponer el cómo, los principios que nos guían para ser luz. ¡Cuando la luz se enfrenta a la oscuridad, la luz siempre triunfa!

Emitimos lo que absorbemos. La vida requiere luz. Nuestra fe requiere luz, y es transparente, trascendente y transformadora. El problema número uno en América hoy es una iglesia apática. Dios quiere encender la luz en nuestra vida, no tan sólo para revelar nuestros fracasos, sino también para traer sanidad. Creo que estamos al borde de otro Gran Despertamiento.

Cuéntenos sobre lo que usted llama la rúbrica de Ser luz.

Estas son cinco verdades que me encienden el corazón cada día, seguidas de preguntas clave que me impulsan.

Primero, la complacencia de hoy es el cautiverio de mañana. ¿Cuáles son esas cosas que estoy permitiendo hoy en mi vida que debo repudiar?

En segundo lugar, eres lo que toleras. Cuando reconozco que estoy tolerando algo —un hábito, una actitud, una idea o una inclinación negativa —tengo el poder para decir que no.

En tercer lugar, no hay tal cosa como un “cristianismo de conveniencia”. Debo ser un cristiano por convicción, no por conveniencia. Debo ser transformado por la obra expiatoria de Cristo.

En cuarto lugar, nunca debemos sacrificar la verdad en el altar de la oportunidad política. No importa la naturaleza de la tentación, la verdad debe triunfar.

Y quinto, necesitamos alinear nuestra escatología con nuestra “misionología”. Mientras la iglesia está esperando que Jesús descienda, Cristo está esperando a que la iglesia se levante.

Si nos sometemos a una auditoría diaria para determinar cuánta oscuridad hemos estado acomodando, a qué y quiénes hemos permitido que nos definan, y reconocer que la adversidad a la cual nos hemos enfrentado podría convertirse en la unción que Dios usa, entonces la luz que emitimos será magnificada exponencialmente.

Puede ser que estemos viviendo en la hora más oscura, pero también puede ser la mejor hora para ser luz si deseamos servir bajo el manto de gloria y luz al cual Dios nos ha llamado.

Es hora de que el Cuerpo de Cristo encienda su luz.

El Dr. Samuel Rodríguez sirve como Presidente/CEO de la Conferencia Nacional de Líderes Hispanos Cristianos (NHCLC).

Joel Ceballo es escritor y consultor para editoriales de libros cristianos. Es miembro de la Junta de la NHCLC.

Tags:
December
Subscribe to CT and get one year free.
Christianity Today
El llamado del clarín a ser luz