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En el caso de la historia de las misiones, Woodberry tuvo que preguntar:

¿y si los misioneros se mudaron a lugares predispuestos a la democracia? ¿O qué si el país colonizador—Nueva Zelanda o Australia o Gran Bretaña—fuera el catalizador real?

Al igual que un mecánico desarmando un motor único para reconstruirlo, tuvo que luchar contra su propia teoría con el fin de fortalecerla. Eso significaba que debía controlar una serie de factores: El clima, la salud, la ubicación, la accesibilidad, los recursos naturales, el poder colonial, la prevalencia de las enfermedades, y media docena de otros más. "Mis asistentes de investigación estaban introduciendo todos estos variables, y la variable de las misiones era increíblemente fuerte," dice Woodberry. "La teoría seguía en pie. En realidad fue muy divertido."

Divertido, pero difícil de creer. Los resultados de Woodberry esencialmente sugirieron que 50 años de la investigación sobre el surgimiento de la democracia había pasado por alto el factor más importante.

"Cuando empecé a presentar mi teoría, nadie estaba interesado," dice Woodberry. "Exponía ante dos personas en las sesiones en las conferencias. No estaba en el radar de nadie." Cuando los eruditos aparecían, Woodberry esperaba preguntas hostiles y la interrupción molesta ocasional.

Pero en una presentación en una conferencia en 2002, hubo un cambio. En la sala se sentó Charles Harper Jr., entonces vicepresidente de la Fundación John Templeton, que estaba financiando activamente la investigación sobre la religión y el cambio social. (Sus beneficiarios de las subvenciones han incluido Christianity Today.) Tres años después, Woodberry recibió medio millón de dólares de parte del Proyecto de Capital Espiritual de la fundación, contrató casi 50 asistentes de investigación, y estableció una base de datos enorme en la Universidad de Texas, donde había aceptado un puesto en el departamento de sociología. El equipo pasó años acumulando más datos estadísticos y haciendo más análisis históricos, confirmando su teoría más a fondo. Con estos resultados y su investigación de tesis, Woodberry ahora podría apoyar una declaración de gran amplitud:

Las áreas donde los misioneros protestantes tuvieron una presencia significativa en el pasado están, en promedio, más desarrolladas económicamente hoy, con mejor salud, menor mortalidad infantil, menor corrupción, mayor alfabetización, mayor nivel de instrucción (especialmente para las mujeres), y una participación más robusta en asociaciones no gubernamentales.

En resumen: ¿Quieres una democracia floreciente hoy? La solución es simple: si usted tiene una máquina del tiempo: envíe un misionero del siglo XIX.

Sorprendente para los eruditos

A pesar de las preocupaciones de Smith, la labor histórica y estadística de Woodberry por fin estaba capturando radiante atención. Un resumen de la investigación que hizo por 14 años—publicado en el 2012 en el American Political Science Review, la revista más sobresaliente de la disciplina—ha ganado cuatro premios mayores, incluyendo el prestigioso premio Luebbert Article Award como el mejor artículo en política comparativa. El sorprendente título del artículo es: "Las raíces misioneras de la democracia liberal."

November
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Christianity Today
El mundo que los misioneros hicieron