Hubiera usted pensado que acababa de decir una maldición por la manera en que todo mundo quedó silenciosamente con la boca abierta. Y todo lo que yo había dicho fue "no creo que yo pueda orar eso en tu favor."

La mujer que nos había pedido que oráramos fue quien más sorprendida qued" de todos.

Mi grupo de reunión en el hogar acababa de terminar de cenar, y estábamos compartiendo nuestras peticiones de oración. Con obvia angustia, Kris había compartido sobre los planes de su hija de irse ese fin de semana a vivir con su novio, y nos pidió que oráramos que Dios no lo permitiera.

Suelo no tratar de objetar a las peticiones de oración de los demás, pero tengo baja tolerancia para peticiones que pienso que Dios claramente no contestará. En esta ocasión no me quedé callado.

Cuando todo mundo se recuperó, les expliqué. "Creo que todos ...

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