‘Listo para hacer cosas nuevas’

De Abilene a Asbury, las escuelas cristianas están alcanzando a los estudiantes latinos y a sus familias.
‘Listo para hacer cosas nuevas’

Con el influjo de estudiantes latinos que asisten a la universidad en los Estados Unidos, muchas universidades cristianas están adoptando nuevos sistemas y haciendo nuevos esfuerzos para reclutar y educar a esta creciente población. Algunas instituciones cristianas han demostrado estar muy adelantadas para su tiempo, proporcionando modelos útiles para otras que se ajustan a los cambios demográficos en los Estados Unidos.

Uno de esos pioneros es la Universidad Bautista de las Américas (BUA), ubicada en San Antonio, Texas. BUA tiene sus raíces en Paul J. Siebenmann, un misionero de la Asociación Bautista de San Antonio que comenzó una escuela de capacitación para ministros mexicoamericanos en 1947. A la escuela se le puso por nombre Instituto Bíblico Bautista Mexicano. Ahora, 71 años después de que se fundó la escuela y 15 años después de que cambió su nombre, BUA continúa educando a la mayoría del personal hispano de las iglesias bautistas de Texas.

El año pasado, 6 de cada 10 estudiantes en BUA eran latinos. En su inauguración este año, Abraham Jaquez, el nuevo presidente de BUA, anunció que el 65 porciento de los líderes hispanos en las iglesias bautistas del estado son graduados de BUA. La escuela ha seguido entrenando a ministros hispanos, así como también ofreciendo títulos universitarios en estudios bíblicos, música, liderazgo empresarial, comportamiento humano y estudios interculturales durante más de una década.

"Estamos listos para hacer cosas nuevas", dijo Jaquez. "Prepararemos a los siervos líderes bíblicos que estén listos para liderar y servir en un ambiente multicultural".

Los primeros pioneros

El esfuerzo de BUA para alcanzar a los líderes latinos comienza con una educación a precio módico. A $ 230 por hora de crédito, BUA es una de las universidades más asequibles de Texas. (En comparación, Abilene Christian University cobra $ 1,386 por hora de crédito, Houston Baptist University $ 1,237 y Baylor $ 1,650.) Jaquez también busca trabajar con estudiantes que trabajan tiempo completo o tienen hijos. Estos estudiantes no tradicionales son más propensos a elegir una universidad que pueda trabajar con sus horarios. "Podría ser casi a la carta", dijo Jaquez.

Según Jaquez, la escuela busca ofrecer cursos de fin de semana y ampliar el programa en línea. Mientras tanto, los estudiantes de BUA pueden completar hasta 59 horas de crédito en línea y terminar el resto en residencia.

Un informe del 2006 en Inside Higher Education analiza cómo los estudiantes latinos de primera generación prefieren asistir a escuelas más accesibles con bajos costos, ubicadas en comunidades latinas o cerca de ellas. BUA en gran medida encaja en esa descripción. Junto con Miami, San Antonio es una de las dos únicas áreas metropolitanas estadounidenses donde los hispanos son la mayoría de la población.

No obstante, BUA no tiene el monopolio de apelar a los estudiantes latinos. El Fuller Theological Seminary, que recientemente anunció su traslado a Pomona, está haciendo su propio llamado a los futuros líderes hispanos, en parte mediante la adopción del idioma español y la cultura latina.

Bajo el liderazgo de George Gay en 1974, los ministros hispanos en el seminario fundaron Fuller's Hispanic Center. La idea era educar a los pastores inmigrantes, dijo Óscar García-Johnson, director del recién nombrado Centro Latino y decano asociado del Centro para el Estudio de la iglesia y la comunidad hispana. El Centro Latino ofrece tres maestrías y un Doctorado en Ministerio (DMin) como parte del Fuller's School of Theology. Los programas se pueden hacer en español, pero, según García-Johnson, el contexto cultural es lo que permite que estos programas "hablen desde las comunidades latinas y hacia ellas".

La educación teológica, como la define García-Johnson, debe presentar las perspectivas de grupos indígenas, afroamericanos, latinos y otros grupos no anglosajones. Al incluir voces generalmente ausentes en el cristianismo eurocéntrico, los estudiantes comienzan a "escuchar las historias de los demás" y, como dice García-Johnson, "conectarse interculturalmente".

El influjo de estudiantes latinos que se preparan para el ministerio ha hecho que muchas instituciones de educación superior se den cuenta de que ningún término puede definir a un grupo tan diverso. Una encuesta de Pew del 2012 mostró que la mayoría de las personas de origen latino se identifican primero por el país de origen de su familia. Más de la mitad de los encuestados dijo que los más de 50 millones de hispanos que viven en los Estados Unidos tienen culturas diferentes, no una cultura común.

Como dijo García-Johnson, "Necesitamos escuchar las muchas historias que conforman la voz latina".

'La imagen de Dios frente a los estudiantes'

El Censo de los EE. UU. Informa que el área metropolitana de Abilene, Texas, tiene más de 37.000 personas latinas. Para el 2020, ese número podría crecer a 44.000, un incremento de casi el 17 por ciento. En comparación, se espera que las poblaciones angloamericanas en el área metropolitana de Abilene disminuyan aproximadamente el 1 por ciento durante el mismo período.

Tamara Long es la decana de admisiones y la vicepresidenta de inscripción en la Abilene Christian University (ACU), afiliada a la denominación de las Iglesias de Cristo. A medida que la población de estudiantes hispanos creció rápidamente en ACU, la administración y el personal se dieron cuenta de que necesitaban conocer mejor las culturas representadas por estos estudiantes.

Todos los líderes escolares entrevistados para este artículo captaron el fuerte sentido de la familia en las comunidades latinas. Eso ha llevado a ACU a interactuar con los futuros estudiantes y sus familias. Por ejemplo, cuando los estudiantes toman un tour por el campus, los guías de la escuela pueden ofrecer tours bilingües. ACU también ha creado un sitio web específicamente para las familias de sus estudiantes latinos.

Los líderes de ACU saben que el estar lejos de la familia puede ser difícil, por lo que Long dice que ACU se esfuerza por garantizar que los estudiantes latinos entiendan cómo funciona la universidad, cuáles son los costos y dónde pueden encontrar apoyo para cubrir esos costos y terminar su educación. Long también señala cómo el personal de ACU intenta conocer las culturas hispanas. El personal y la facultad reciben entrenamiento sobre las diferencias culturales que pueden existir para algunos estudiantes.

"Crecemos más cuando luchamos por entender nuestras diferencias", reconoce Long fácilmente. "Cuando somos capaces de abrazar y celebrar nuestras diferencias, entonces suceden cosas grandiosas".

Manteniendo dos mundos juntos

A medida que los seminarios abren un campus de extensión, muchos se encuentran en un lugar con una gran población latina. Asbury Theological Seminary, con sede en Kentucky, lanzó un campus en la Florida en 1999 específicamente para llegar a la comunidad latina.

A partir del 2016, alrededor de 400,000 latinos vivían en el Condado de Orange, Florida. Después de los condados de Miami y Broward, el Condado de Orange tiene la tercera población más grande de hispanos en el estado, que compone el 30 por ciento de la población.

Dos años después de que Asbury abriera su campus en Florida, a petición de los ministros de educación teológica en español, Asbury lanzó el Programa de Estudios Latinos/Latinas. Hoy, todos los programas bilingües y en español de Asbury caen bajo el paraguas de Asbury En Clave Latina (Asbury Latino Center), dijo Stephen Gober, vicepresidente asociado del Campus Dunnam en Florida de Asbury.

Al igual que BUA, Asbury ofrece educación teológica a ministros latinos que ya están sirviendo en la iglesia pero que quizá no tengan un título postsecundario. El programa de Asbury es el Programa de Formación del Ministerio Latino, y en BUA es el Instituto Bíblico Bautista. Ambos ofrecen un certificado para completar el programa.

El futuro de la iglesia estadounidense es bilingüe, según Danny Román-Gloró, director de En Clave Latina, por lo que Asbury ofrece clases de maestría bilingües y un DMin con una cohorte bilingüe.

Muchos estudiantes hispanos eligen tomar clases en español no porque no sepan inglés, sino porque creen que es importante que las generaciones futuras hablen español. A pesar de que los latinos eligen funcionar en inglés, Román-Gloró dijo que también están eligiendo "retener sus raíces".

El campus de Dunnam también ha comenzado el Certificado Bilingüe de Postgrado, que permite a los estudiantes completar hasta 15 horas de crédito de cursos de postgrado. Los estudiantes pueden aplicar esos créditos a uno de los diez programas de maestría de Absury. Junto con los cursos y programas bilingües, Asbury ofrece mentores para guiar a los futuros ministros; por lo general, estos son ministros que comprenden lo que es vivir en un entorno bilingüe. "Creemos que este [programa] está respondiendo a una población que está tratando de mantener dos mundos juntos", dijo Gober.

Preparándose para el futuro ahora

Las universidades y los seminarios cristianos reconocen que las naciones han llegado a los Estados Unidos y, como resultado, las escuelas del país se verán significativamente diferentes.

En 1992, el Congreso reconoció a las universidades con alta matrícula latina como Instituciones de Servicio Hispano (HSI). Entre otros requisitos generales, una escuela sería reconocida como HSI si el 25 por ciento de la matrícula de estudiantes se compone de latinos, lo que les permite obtener subsidios de las instituciones. Algunas escuelas cristianas ahora están usando esto como punto de referencia.

La Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispano (NHCLC) junto con cinco universidades religiosas —Oral Roberts, Regent, Gordon Conwell, Indiana Wesleyan y Liberty— crearon la Alianza para la Educación Cristiana Hispana. Las escuelas dentro de la alianza se comprometieron a aumentar la inscripción latina a una meta del 25 por ciento y ser reconocidas como HSI para el 2015.

Ninguna de las cinco instituciones de la alianza ha sido reconocida como HSI; después de todo, era un objetivo ambicioso. En el 2015, sólo el 13.8 por ciento de todas las universidades sin fines de lucro en los Estados Unidos se consideraron HSI. Esas 472 escuelas estaban educando al 62.3 por ciento de todos los estudiantes latinos. No obstante, estas cinco escuelas continúan comprometidas con alcanzar sus objetivos, y están utilizando una variedad de métodos y actividades de extensión para que esto suceda. Gerson Moreno-Riaño, vicepresidente ejecutivo de asuntos académicos de Regent, expresó la esperanza de todas estas instituciones:
"Seguimos apoyando la misión de incrementar los índices de graduación de la preparatoria y de la universidad.”

Tags:
November
Subscribe to CT and get one year free.
Read These Next
Christianity Today
‘Listo para hacer cosas nuevas’