La esposa del pastor y el balance entre su ministerio y su salud

La esposa del pastor y el balance entre su ministerio y su salud

Ella es más rápida que una bala veloz, capaz de brincar edificios altos de un solo salto. Ella representa la verdad, la justicia y el “Camino Americano”. ¿La reconoces?

Como declara Proverbios 31:9: “Habla a favor de los que no pueden hablar por sí mismos; garantiza justicia para todos los abatidos. Sí, habla a favor de los pobres e indefensos, y asegúrate de que se les haga justicia”. Ella es la pareja de por vida de un hombre—su marido. Ella es el fundamento de su familia y el corazón de la iglesia. Esta mujer, intrigante y refinada, no es Superman. Esta mujer es la esposa del pastor.

La esposa del pastor tiene muchos papeles en su vida y con gran habilidad maneja cada papel como un plato giratorio en movimiento constante y sin perder el ritmo. Su esposo, familia, iglesia, trabajo y comunidad dependen de ella cada semana para satisfacer sus necesidades, consolar los corazones rotos, curar las rodillas heridas, orientar a los futuros líderes y hacer todo con una sonrisa y con la fuerza de una mujer biónica.

A medida que año tras año los deberes del pastor se vuelven más complejos y desafiantes, la participación de su esposa en el ministerio también puede llegar a estar fuera de balance en las otras áreas de su vida. Si la esposa del pastor no mantiene bajo control las cuatro áreas principales de su vida, puede fácilmente desanimarse, deprimirse y enfermarse.

Las esposas de los pastores deben mantener ciertos límites y protecciones para asegurar un equilibrio saludable del ministerio, así como el equilibrio en las cuatro áreas de su vida personal. Estas cuatro áreas son: espiritual, mental, emocional y física.

La vida espiritual de la esposa del pastor puede ser fácilmente complicada y las líneas se pueden tornar borrosas y hacerle pensar que su primera prioridad es el ministerio, cuando su relación personal con Jesucristo debe ser su primera prioridad, luego el estudio personal de la Biblia, la oración y la meditación. La esposa del Pastor no debe confundir el ministerio con el crecimiento cristiano personal, la aplicación y la devoción. Ella debe pasar tiempo diariamente en la Palabra de Dios meditando y alimentándose de su verdad y de sus promesas para su vida personal. Ella debe comunicarse con el Señor en oración todo el día para mantener encendidos los fuegos espirituales y crecer en su fe.

La oración con su esposo también es crítica y esencial para su matrimonio y ministerio. Hay que orar todos los días por un cerco de protección para su esposo y su familia. Hay que orar por la sabiduría, provisión, bendición y abundancia del Señor. Al permitir que su espíritu sea alimentado diariamente por la Palabra de Dios y fortalecido por el Espíritu Santo, no se sentirá sola en sus múltiples tareas de ministerio.

La vida mental de la esposa del pastor debe estar siempre bajo control. Ella está expuesta a opiniones negativas de tantas personas y a expectativas poco realistas. A veces se siente desamparada permitiendo que su mente se consuma con pensamientos negativos sin decir nada— pensando que esto es una parte normal de su papel en apoyo de su marido. El enemigo ataca a la mayoría con amenazas y acusaciones que comienzan en nuestros pensamientos. Cuando dejamos que nuestras mentes vaguen por el camino de la menor resistencia—el negativo—podemos deslizarnos fácilmente hacia el abismo de las heridas pasadas, las penas y las oportunidades perdidas. Sin darnos cuenta, nuestras mentes nos llevan a lugares que nunca pensamos ir. Nuestras mentes nos llevan en viajes por mares de arrepentimiento y decepción si permitimos que nuestras mentes piensen carnalmente y sin restricciones. Romanos 12: 1-2 afirma que debemos ser “transformados por la renovación de nuestras mentes”.

La renovación mental diaria es esencial para mantener pensamientos saludables y evitar actitudes negativas para arrastrarnos y destruirnos. La esposa del pastor necesita tener una persona de confianza a quien le rendirá cuentas, para mantener sus pensamientos puros y su mente centrada en el Señor y Su verdad.

La tercer área de la esposa del pastor es su vida emocional. Esta área de su vida es sensible porque las mujeres somos seres emotivos. Las mujeres fuimos creadas para nutrir, amar y mostrar nuestros sentimientos. A veces nuestros sentimientos pierden el rumbo debido a experiencias pasadas, abuso emocional, sentimientos de inadecuación o falta de un sentido de valor propio saludable. Es imperativo mantener nuestras emociones bajo control y no reaccionar y mostrar un comportamiento que es desagradable para el Señor y para nuestros maridos. Algunas preguntas que debemos considerar: ¿Soy una esposa peleonera y preocupada? ¿Soy el denominador común de la disensión y la lucha en mi hogar? ¿O soy una esposa de apoyo y útil? ¿Estoy construyendo mi hogar por la gracia de Dios para llevarlo bajo la dirección de mi esposo para la gloria de Jesús? ¿O estoy destruyendo tontamente mi hogar con mis propias manos, como dice Proverbios 14:1.

Si necesita ayuda en esta área, busque a una mujer cristiana como mentora que le pueda instruir sobre lo que enseña Tito 2 y sobre la estabilidad emocional necesaria para desempeñar bien su papel como esposa de pastor. La salud emocional es muy importante cuando se aconseja a las mujeres en la iglesia. Usted debe ser estable antes de que pueda aconsejar a otros. Su mentora puede mantenerle emocionalmente fundamentada con la Palabra de Dios y mostrarle las áreas “ciegas” (que usted no ve), para ayudarle a crecer en sus respuestas emocionales, enseñarle cómo mostrar amor apropiadamente a su esposo, a su familia y a su iglesia.

La salud emocional también puede estar vinculada con la salud física. Asegúrese de informar a su doctor o doctora de cualquier cambio emocional repentino o severo para asegurarse de que está cuidando esta parte vital de su vida.

La cuarta área de la esposa del pastor es su vida física. Esta área es afectada grandemente por las otras áreas en la vida de una mujer. Cuando las otras áreas no están en equilibrio, a veces eso se manifiesta en una dolencia o enfermedad física que los médicos no pueden explicar o tratar.

El mayor problema físico para la esposa del pastor es el estrés. El estrés provoca varias enfermedades, especialmente ataques cardíacos, el asesino número uno de las mujeres en América. Otras grandes preocupaciones físicas son las enfermedades como la diabetes, problemas con la tiroides, el cáncer de mama, cervical y ovárico, la osteoporosis y la demencia. La esposa del pastor debe mantener su cuerpo físico bajo control con exámenes anuales, ejercicio regular y semanal. También necesita sueño, descanso de su rutina diaria, una dieta saludable que consiste en proteínas de alta calidad, carbohidratos complejos, mucha agua y limitar los alimentos procesados y el azúcar.

El Señor nos ha dado todo lo que necesitamos para vivir una vida santa. Nos ha dado acceso a información sobre la salud y la nutrición. También nos ha dado profesionales de la salud que nos asesoran a través de planes de salud y guías de nutrición y que colaboran con nosotros en la pérdida de peso y el manejo de la enfermedad. La Palabra de Dios nos enseña a honrar a Dios con nuestros cuerpos. Hipócrates, padre de la medicina, dijo: "Deja que tu alimento sea tu medicina y tu medicina, tu comida." También dijo que caminar es la mejor medicina. ¿Qué aprendemos, esposas de Pastor? ¡SIGA MOVIÉNDOSE! Usted debe cuidar de su cuerpo físico tanto como las otras áreas de su vida.

Otra área importante de la salud y el equilibrio de la esposa del pastor es el descanso y el relajamiento. Recuerde tomar vacaciones con su esposo y su familia que no incluyen el ministerio. Alejarse de la iglesia es fundamental para refrescarse y recargar las pilas. Las esposas del pastor necesitan tiempo para relajarse y disfrutar de las bendiciones de Dios de la familia y la provisión para ser eficaces en el hogar y en el ministerio.

Su marido y usted tienen una vida juntos. Como esposa de pastor, dele prioridad a estas cuatro áreas de su vida y manténgalas en equilibrio para disfrutar de su esposo, sus hijos, y su ministerio—¡y diviértase al máximo en el proceso!

Rhoda Sanchez-Gonzales sirve en North Dallas Family Church donde su esposo Vince es pastor.

December
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