Cómo es ser gay en Wheaton College
Image: imagen: Christ Strong

Con un pedazo de papel en mi mano, sintiendo una corriente de adrenalina, crucé el sitio donde se congregan los estudiantes de Wheaton College tratando de encontrar a alguien con quién hablar.

Era un jueves por la tarde en abril del 2013. Al cruzar el centro estudiantil por segunda vez, me encontré con un compañero del club de teatro improvisado de Wheaton. Le dije que estaba tratando de decidir si poner el pedazo de papel en el tablero de anuncios para la comunidad de Wheaton, tablero que muchos estudiantes usan para comunicarse con toda la comunidad de la universidad. Después de titubear, caminamos juntos, él y yo, rumbo al tablero. Movió algunos de los otros anuncios para dejar espacio libre para el mío. Le di el papel, y él lo colocó en la pared.

Traté de caminar con normalidad de regreso a mi dormitorio, pero mis entrañas se me hacían nudo. Este era mi segundo semestre de mi último año universitario, y estaba terminando mi carrera en solo tres años. Después de una década de sentirme atraído a otros hombres, escribí en mi nota, “el closet ha empezado a sentirse demasiado sofocante para mí.” Mi anunció seguía con estas palabras:

“Últimamente, me he preguntado cómo puedo hacer más para mejorar la atmósfera en Wheaton para otros estudiantes gay como yo. Soy un varón que se siente atraído exclusivamente a otros varones, y he luchado con ansiedad y depresión desde mis años en la escuela preparatoria. De historias que escuché creciendo en una cultura Cristiana fundamentalista, pensé que todos los Cristianos gays no tenían ninguna otra opción sino ignorar su orientación lo mejor que pudieran y orar que Dios los hiciera heterosexuales. Sin embargo, después de ocho años de intentar hacer eso, sigo siendo gay. Eso no me ha impedido seguir amando a Dios, y él se me sigue revelando palpablemente. …”

Yo hubiera podido haber dicho esto en Confesiones de Wheaton, pero los anuncios anónimos solo nos ayudan a ver que algunos estudiantes en general comparten nuestras experiencias. Yo prefiero ver a las personas en particular que comparten dichas experiencias. De esta manera, todos nos podemos ayudar los unos a los otros más directamente.

Para aquellos que como yo prefieren conocer a una persona en particular, aquí estoy yo bajo un poco de luz, después de abrir la puerta del closet y entrar a la sala. Ya lo he dicho, y nadie tiene que andar adivinando.

Image: cortesía de Tyler Streckert

Vi una luz al final del túnel, y significaba decirle a la comunidad de Wheaton College que soy gay. Mucha gente lejos del campus piensa que Wheaton sería el peor lugar donde ser gay. Aunque mi experiencia no habla por las experiencias de todo mundo, sí es una historia importante. La manera en que Wheaton me trató puede ser un modelo para otras instituciones evangélicas. Pero no se trataba tan solo de ser aceptado por lo que soy, sino también sobre continuar mi progreso como Cristiano.

Ya no tan solo dentro de mi cabeza

Desde que empecé a notar mi atracción a otros muchachos durante el quinto grado escolar, sentí que yo podía cambiar a pura fuerza de voluntad propia. Cada vez que experimentaba sentimientos hacia otro muchacho, oraba y me arrepentía. Durante los años de preparatoria, trabajé bien duro y dormí bien poco, pero mi auto-escrutinio exhaustivo me llevó a pensamientos constantes de suicidio mientras terminaba mis tareas ya pasada la noche. ¿Compartir con alguien sobre mi atracción? ni pensarlo. Había resuelto lidiar solo con todo esto. Cuando brotaban sentimientos hacía otro hombre, yo pensaba, esto no va a volver a pasar otra vez, o, Dios va a hacer que paren estos sentimientos que tengo. Conforme mis sentimientos hacia los hombres persistieron, mi temor e introspección solamente aumentaron.

November
Subscribe to CT and get one year free.
Tags:
View this article in Reader Mode
Christianity Today
Cómo es ser gay en Wheaton College