Page 4 of 9

El hecho positivo de la crisis es que la mayoría de las iglesias evangélicas de Iraq hoy están repletas de cristianos refugiados. Ellos más que compensan por las familias que inmigraron al Occidente después de que Estados Unidos invadiera a Iraq hace 12 años. “Dios está utilizando a ISIS para sacudir a la iglesia,” dice un líder en Erbil que pidió anonimato. “Los cristianos que eran nominales hoy dicen, ‘Necesitamos ser la iglesia.’”

Asimismo, muchos pastores le dijeron a CT que la crisis presenta una oportunidad sin precedentes para el evangelismo. “Yo he estado aquí por veinte años y he compartido el evangelio con dos personas; una aceptó, la otra no.” Dijo un misionero de largo plazo de Egipto que también pidió anonimato. “En estos días, podemos alcanzar a 2,000 personas en un día. Este es el tiempo para estar aquí, de lo contrario perderemos la oportunidad. He escuchado a mucha gente decir, ‘Gracias, ISIS,’ porque lo perdieron todo pero tienen vida nueva en Jesús.”

Porque muchas iglesias se han convertido de facto en campos para refugiados, albergando en sus instalaciones tantas familias cristianas como sea posible, la mezcla de distintas denominaciones ha producido lo que Pope Francis llama un “ecumenismo de sangre.”

“Antes de que ISIS llegara, estábamos divididos. Pensábamos que éramos los mejores cristianos, y que podíamos hacerlo todo por nuestra cuenta,” dice Daniel. “Dios hace cosas con un propósito. Él ha juntado a las iglesias para que manejen la situación como una mano.”

“Desafortunadamente, fue ISIS quien nos unió. Podemos enviar un mensaje a todos los cristianos alrededor del mundo: No se esperen para que las cosas malas los unan; únanse hoy, bajo el nombre de Jesucristo.”

Paralizado por París

En el último día de CT en Iraq, el sentimiento mundial hacia los refugiados comenzó a cambiar radicalmente. Los ataques coordinados de ISIS asesinaron a 130 personas en París. Pronto, el emblema principal de la crisis de refugiados—el pequeño cuerpo ahogado en la playa de un niño sirio de tres años de edad—fue reemplazado por el espectro de terroristas inesperados.

Más de la mitad de los gobernadores de EE.UU. declararon la prohibición de que los refugiados se reubiquen en sus estados (la mayoría de Siria son musulmanes, y en total casi la mitad son cristianos). Las encuestas sugirieron que la mayoría de los evangélicos apoyaron la prohibición; sólo la tercera parte de los evangélicos protestantes anglosajones le dijeron al Pew Research Center que estaban a favor de que Estados Unidos aceptara más refugiados—y esto fue antes de lo de París. Después de los ataques, LifeWay Research encontró que el 48 por ciento de pastores evangélicos auto-identificados coincidieron que había “un sentir de miedo” dentro de sus congregaciones con respecto a que los refugiados vengan a Norteamérica.

Sin embargo un mes después de París, una reunión prominente contó una historia distinta sobre las actitudes evangélicas. En las instalaciones del Wheaton College, más de 120 líderes representando denominaciones y ministerios principales se reunieron para hablar sobre cómo las iglesias de Estados Unidos podrían aplicar el Gran Mandamiento y la Gran Comisión a la situación, y no repetir los mismos errores a lo que los oradores llamaron una respuesta tardía a la crisis VIH/SIDA.

November
Subscribe to CT and get one year free.
Tags:
View this article in Reader Mode
Christianity Today
Esperanza en el camino de los refugiados: Informe ...